miércoles, 22 de febrero de 2012

La leyenda de Romeo Blue

Capitulo 4

Envuelto en la asfixiante y oscura capa de la tristeza y el desamor, Romeo desciende a las profundidades de la miseria humana. Tras una fortaleza de alcohol y drogas, se refugia de las personas y la maquinaria de un mundo desalmado que intenta acabar con sus sueños.
Así, con sus padres de viaje por Europa y la complicidad del servicio domestico, no abandona la mansión de Beverly Hills ni un solo día durante cuatro largos meses. En este tiempo, inicia un proceso creativo caótico, con composiciones que van desde el nihilismo más abyecto al cinismo retorcido de quien conoce la bancarrota espiritual. Adopta “The Catfish” como seudónimo y valiéndose únicamente de dos guitarras, un teclado, un xilofón y una pandereta, se propone la monumental tarea de grabar en solitario cinco discos en su porta-estudio. Si bien fracasa nuevamente, quedarían registros muy interesantes de aquella época, tales como “OK. I’m sorry”, “Different days” y “I lost my finger for us”.
También comienza a practicar magia negra y realizar sesiones de espiritismo con la guía del jardinero de la mansión, Claudio María Domínguez. En una habitación iluminada por cientos de velas, un centro musical poderoso de ultima generación y el cuerpo lleno de alucinógenos, tocan el recién lanzado “Dinasty” de Kiss al revés para descifrar las ordenes del diablo y “Spirits Having Flown” de Bee Gees simplemente por placer; se revuelcan en el barro, participan en orgias zoofilicas, se cortan los brazos y beben la sangre del otro, intercambian cartas con el fans club oficial de David Bowie y cocinan brownies bajo en calorías.
Una mañana a fines de agosto, el jardinero y gurú Claudio, es arrestado y deportado por violar un chihuahua. Con él de regreso a la Argentina, Romeo decide alejarse de las artes oscuras.
Entre los discos que sus padres le envían de su recorrido por el viejo continente, hay dos novedades que captan particularmente su atención: “Aux armes et cætera” del representante de la chanson francesa, Serge Gainsbourg, y “Hay que venir al sur” de Raffaella Carrá. Estas obras servirían de inspiración al joven músico para retomar la senda romántica que tanto anhela. Se aproxima una nueva década y todo indica que su suerte esta por cambiar.

(continuará...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario