lunes, 9 de abril de 2012

Costa del Ego

Breves chapuzones en el mar de la nada

4.
Volví a Chile.
Santiago es una ciudad limpia. Tiene Pizza Hut y Dunkin' Donuts.
Valparaíso es hermosa. Es como visitar una pintura o habitar una poesía.
Viña del mar sería esa amiga simpática con “un gran corazón” que no sabes a quien presentarle.  
Isla Negra tiene una costa increíble y la principal “Casa Museo” de Pablo Neruda, la más extraordinaria de las tres. En el restaurante “La Cava de Pablo” comí un salmón que seguramente murió feliz.
El festival Lollapalooza estuvo bárbaro. Bien organizado, puntual y pacifico. Los baños químicos tenían espejo, papel y jabón, y no olían a orín. Extrañe el espíritu rockero argentino, con sus cantitos de cancha, los riffs coreados y el pogo más grande de la Vía Láctea, pero después se me pasó.   

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