viernes, 23 de marzo de 2012

Costa del Ego

Breves chapuzones en el mar de la nada
 
3. 
Hay un departamento que visito a menudo y queda en un piso 11. Mi segundo lugar preferido del mismo es el balcón. No es algo muy original, una vista elevada de la ciudad es valorada por cualquiera. Por eso me sorprende que muchos vecinos no sólo no le den uso, sino que encima vivan con la persiana baja o por la mitad. Quizás priorizan su privacidad o están paranoicos. Tal vez ya se aburrieron, porque siempre vivieron ahí o temen por la integridad de algún miembro suicida en la familia. No lo sé, pero para mi una de las ventajas de vivir en las alturas es tener un mirador incluido; la otra es tantear el clima de acuerdo al look de los transeúntes; y la más divertida es la sensación de vértigo que recorre las extremidades cuando uno mira directo hacia abajo. 
Si, siempre viví en la llanura de una casa.

2 comentarios:

  1. totalmente...esta subvalorado el balcon...yo siempre salgo a respirar y ver a toda la urbanidad por ahi....todo y nada al mismo tiempo :) Lau

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    1. Si! Así debe ser, disfrutar de esas alturas...
      Gracias por comentar, Laura.

      Saludos!

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