Breves chapuzones en el mar de la nada
3.
Hay un departamento que visito a menudo y
queda en un piso 11. Mi segundo lugar preferido del mismo es el balcón. No es
algo muy original, una vista elevada de la ciudad es valorada por cualquiera.
Por eso me sorprende que muchos vecinos no sólo no le den uso, sino que encima
vivan con la persiana baja o por la mitad. Quizás priorizan su privacidad o
están paranoicos. Tal vez ya se aburrieron, porque siempre vivieron ahí o temen
por la integridad de algún miembro suicida en la familia. No lo sé, pero para mi una de
las ventajas de vivir en las alturas es tener un mirador incluido; la otra es
tantear el clima de acuerdo al look de los transeúntes; y la más divertida es
la sensación de vértigo que recorre las extremidades cuando uno mira directo hacia
abajo.
Si, siempre viví en la llanura de una casa.
totalmente...esta subvalorado el balcon...yo siempre salgo a respirar y ver a toda la urbanidad por ahi....todo y nada al mismo tiempo :) Lau
ResponderEliminarSi! Así debe ser, disfrutar de esas alturas...
EliminarGracias por comentar, Laura.
Saludos!